• Mario

10. Lo que dicen de tu personalidad es un invento de la globalización. Sí, así de fumado.

A ver, me disculpo por el clickbait... a medias. Y es que en parte es así, pero no tan exagerado. Qué puedo decir, el CEO lo requiere ¡Sorry!

Entonces, cuando estudiamos la personalidad (la definición que yo manejo la puedes encontrar aquí), vemos tres tipos de estudios. Nomotético, ideográfico e ideotético. Me reservaré la definición de la nomotética para unos momentos más tarde, pues, es ese tipo de estudio que trabajaré aquí.

Cuando hablamos de un estudio ideográfico de la personalidad, vemos que se relaciona con la visualización clínica de este, es decir, son estudios con pocos individuos, los cuales, conforme vayan relacionándose con el investigador, más mostrarán su personalidad. Así, se dice que este tipo de investigación es muy detallista, en el sentido de que se preocupa de conocer con profundidad a los individuos que se están estudiando. Para el ideotético te lo dejo simple, es básicamente la combinación de las otras dos, pues al autor de esa postura, Lamiell, al parecer, no logró sentirse cómodo con ellas y buscó una tercera vía.


Aquí viene lo interesante, cuando hacemos de un fenómeno objeto de estudio, lo sometemos a la dicotomía observador-objeto, lo que es sujeto-objeto. Ahora, cuando el objeto es la personalidad, tenemos que esa dicotomía se convierte en sujeto-sujeto. Con esto, entonces, introduzco la nomotética en el estudio de la personalidad. Esta se refiere al estudio de las semejanzas y deferencias de la personalidad por medio de los rasgos de personalidad. Esos rasgos de personalidad, actualmente relacionados a la teoría de los 5 grandes, se realizaron por medio de la recopilación de descripciones de comportamientos hechos por una población, las cuales, al ser pasadas por análisis, se llegaron a cinco clusters que recopilaban todas las descripciones hechas, viniendo de ellos el nombre de la teoría.

Lo que se hizo ahí no fue otra cosa que la recopilación de los juicios valorativos de una población determinada, con sus propias normas, conductas y valores inherentes. Así, esa descripción que se tomó para realizar los cinco grandes ya depende de una construcción social determinada. Aquí hay una contradicción. Cuando hablamos de conocimiento social, este es netamente contextual de la cultura y momento histórico y, sin embargo, la teoría de los cinco grandes se considera exitosa puesto que tiene una taza de fiabilidad del 80%. Ahora bien, en términos de medición está bien, no lo negaré. El punto es medir contra qué, algo debe determinar qué es bajo y bajo, lo que nos hace volver al inicio: el constructo social mediante el cual realizaron la teoría de los grandes cinco.

¿Hemos vivido entonces en una mentira? Pues no, gracias a la globalización: Tenemos un constructo sociopolítico derivado de la democracia que, a su vez, se hace viable en tanto postulados morales de la filosofía liberal que se hacen necesarias para que esta medianamente funcione. De la misma forma, tenemos una herencia romana de valores relacionada a ciertos valores cristianos que cuál más cuál menos interioriza. Por si fuera poco, en tanto que las redes comunicaciones y comerciales propician la exportación de los productos culturales entre cada una de las naciones, vemos que de poco a poco se va produciendo una homogenización entre ellas, dependiendo de quién tenga mayor capacidad de influencia. Yo, por ejemplo, no recuerdo cuando dejé de decir "carrito de comida" y comencé a usar "food truck", así como también "mall". Con eso, vemos que no es loco pensar que, en este caso, haya suficientes similitudes culturales entre países para que exista tal éxito en la teoría que tratamos aquí.

Entonces ¿Y qué pasa con esas culturas que no han interiorizado la cultura occidental? A ver, antes de que respondan, que el mundo se divida en occidental y oriental no significa que el lado oriental no haya interiorizado características occidentales y viceversa pues, en los términos en lo que me refiero a ellas, son cuestiones inmateriales no reducidas a un lugar geográfico. Continuando, pasa que efectivamente no se ven representadas con los cinco grandes.

Todo esto tiene implicaciones importantes. Primero, recuerda que tenemos unas mediciones de rasgos determinados por un constructo social. Bien, cuando vemos estudios interculturales respecto a los rasgos de personalidad, notamos que habrá países con "menos apertura", por ejemplo, en Sudamerica y Asia del este. Lo mismo pasará con esas culturas que no se ajustan al modelo. Y eso tiene consecuencias pues, en ese sentido, cualquier estudio de personalidad que hagamos no es más que un, sí, estudio de personalidad, pero desde el punto de vista occidental. Y como sabrán, no es que seamos seres inherentemente occidentales, sino que tuvimos la bendición (o maldición) de nacer en estos tiempos que promueven esa cultura.

Esto nos deja con dos aprendizajes. El primero es que no podemos enjuiciar a tal o cual cultura con ser más o menos de alguna determinada manera pues, solo impondremos un juicio propio ante ellas, ni siquiera utilizando escalas. Pueden ser útiles, pero nunca serán un medio del cual fiarse al enjuiciar. De la misma manera, debemos ser conscientes de que nuestra personalidad, en términos de rasgos, está efectivamente relacionada con la cultura y, por tanto, nuestros dichos respecto a nosotros no son realmente así sino un "nosotros desde el punto de vista occidental". Una vez que deconstruyamos esa "occidentalidad", podemos llegar a entender cuál es nuestra personalidad con mayor firmeza.


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